martes, 12 de mayo de 2015

La globalización

trae consigo un asombroso mundo de desarrollo tecnológico, científico y social, es decir, vivimos en una era que trae consigo efectos positivos y limitaciones.

En este contexto el Trabajo Social es una de las profesiones que cuenta con los mayores desafíos, las oportunidades y debilidades del proceso globalizador.
El presente trabajo busca reconocer la realidad de la globalización, asumir sus potencialidades y dar cuenta de sus desafíos. La inmensa mayoría de situaciones y acontecimientos que hemos conocido a lo largo del siglo XX indican que la humanidad entró a una nueva era en el desarrollo de la civilización. Uno de los factores más importantes de esta comprobación son los hechos que acontecen, ya no pueden ser examinados sólo desde una escala local. Por lo tanto, a un modelo de desarrollo global corresponde, un modelo de Trabajo Social global.
Los factores que influyen en este proceso son variados. Por un lado, las nuevas variables económicas, las grandes transformaciones en el ámbito de las relaciones de intercambio y la información, las grandes reformas urbanas y sus efectos en el medio ambiente y la biodiversidad del planeta, se unen a cambios insospechados en el terreno científicos y tecnológico y diversos otros fenómenos aplicados.
En los inicios del siglo XX están ciertamente caracterizados por crecientes procesos globalizadores. Parte importante de sus indicadores son los datos provenientes de la movilidad demográfica, el desarrollo de las comunicaciones, el incremento del comercio mundial, el intercambio de capitales y el desarrollo Tecnológico de nuestras sociedades. Estos elementos que conllevan progreso para muchas naciones, también implican pobreza, desempleo y problemas de integración en otros países, especialmente subdesarrollado.





PRSESENTACION DEL TEMA
El trabajo Social con el avance de la globalización ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, tantos en sus técnicas como en sus métodos de intervención. Éstas ya no se aplican de la misma manera como sé hacia en un principio, ya que van apareciendo nuevos desafíos y objetivos por los cuales el trabajo social comienza a regirse en esta nueva era, que es la de un mundo globalizado.
Anthony Giddens, define la “globalización como un proceso social que resulta en cantidades de personas cada vez más grande que viven en circunstancias en las cuales las instituciones se encuentran desarraigadas, los que se encuentran vinculadas a las prácticas locales con relaciones sociales globalizadas que organizan aspectos importantes en la vida cotidiana del ser humano”1.



Este autor señala también que la globalización no es algo esotérica que concierne solamente a los sociólogos, sino una serie de procesos que afectan a los individuos en un sentido plenamente femolenologico, esto al nivel de vida cotidiana, además de ser influida por el capitalismo e industrialismo, los cuales presentan nuevas formas de producción basados y centrados sobre la fabrica y la producción industrial. También menciona que existen tres miradas para comprender mejor la globalización estas son: “la de los escépticos, los hipeglobalizadores y la de los transformistas”2.



EL TRABAJO SOCIAL COMO ELEMENTO DIFERENCIADOR DEL SISTEMA DE SERVICIOS SOCIALES: LA AYUDA PERSONAL 3 especialmente en lo que se refiere al conocimiento de los seres humanos y de los seres humanos como sistema bio–psico–social” (Molina. 1.994: 51). Este elemento humanizador de nuestra función, en ocasiones pierde su eficacia por la necesidad de dar respuesta a previsiones, prisas, números...  
Es importante señalar que hemos de tener presente cuando iniciamos nuestra intervención que el otro acude a nosotros tras un proceso de fracaso personal y de su entorno de no poder afrontar una situación que le desborda; buscando en el profesional al “solucionador”; aspecto que desde el principio hemos de plantearle como diferente y entrar en una dinámica interactiva.

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