es una persona capaz de transformar la realidad de las personas, como muy bien decía una profesora de mi carrera. Para ello, dependemos de las partidas dedicadas a los Servicios Sociales. Y podemos desempeñar nuestro trabajo en sectores como penitenciaria, niños, mujeres, mayores, toxicomanías… Podemos tramitar prestaciones económicas a personas con escasos recursos económicos, prestaciones relacionadas con la ansiada Ley de Dependencia; en el caso de sacar a un niño de su hogar, es porque no está en las condiciones adecuadas para tener una mínima calidad de vida, y por supuesto ordenado por un juez; también realizamos visitas a domicilio para personas que necesitan un seguimiento, etc.

Creo que se aprecia que son todas tareas de mejora de la situación de las personas. Aunque, debido a los recortes que sufren los Servicios Sociales, dudo mucho que un trabajador social pueda seguir realizando estas acciones. Dependemos de los fondos dedicados a los Servicios Sociales, y si no hay fondos económicos tampoco habrá prestaciones, ayudas, ni trabajadores sociales capaces de tramitarlas.
El trabajador social trabaja con personas y familias, grupos (por ejemplo un aula de estudiantes), e incluso comunidades. Debe conocer los recursos sociales que ofertará a estas personas para superar los problemas y carencias. Así, informará, orientará y apoyará a la persona o grupo en situaciones problemáticas de violencia, crisis, desestructuración familiar, problemas laborales o de vivienda, etc.
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